"Las matemáticas son aburridas, no se entienden y no sirven para nada" Probablemente habrás escuchado esta frase alguna vez en tu vida. Un poco menos probable, aunque también mucho, es que tú mismo la hayas pronunciado alguna vez. No pasa nada. Yo creo que también. Por desgracia, desde pequeñitos se nos va metiendo en la cabeza, gota a gota, la idea de que las matemáticas son algo extraño, difícil, que no tiene nada que ver con el día a día y que sirven para bien poco. ¡Ah! Y de que hay dos opciones: o se te dan bien, o se te dan mal... Te voy a contar un secreto: es MENTIRA . Las matemáticas son inofensivas, no hacen daño. Y sirven para muchisísisisimas cosas. Por algo los egipcios ya hacían uso de ellas para resolver sus historias egipcias del día a día. ¿No me crees? Pues mira el Papiro de Ahmes , se escribió en el siglo XVI a. C. aunque era una copia de un documento original escrito en el siglo XIX a. C. Casi nada. Digo yo que esa gente tendría cosas mejores ...
"Para resolver una ecuación, hay que despejar la x" Pasar al otro lado, tachar, sacar factor común... Todos esos truquitos que has aprendido para resolver ecuaciones, no sirven para nada en la vida real. Las ecuaciones de verdad son inmunes a esos conjuros. Desde pequeños, nos han enseñado cómo resolver distintos tipos de ecuaciones. De primer grado, de segundo, del grado que sea, logarítmicas, exponenciales, trigonométricas, irracionales... Cada una tiene sus particularidades y tenemos que seguir un método u otro, pero siempre podemos acabar despejando la incógnita y obteniendo su valor numérico . A esto le llamamos "obtener la solución analítica". Pero, ¿siempre se puede despejar la incógnita? ¿Existen ecuaciones que no se pueden resolver? Sí, amig@s, muchas más de las que nos podemos imaginar. La realidad es que, normalmente, las ecuaciones que sirven para calcular cosas (la instalación del aire acondicionado, la estructura de un puente, un mot...